Dulces, picantes y con esa textura crujiente que enamora.
Estas Palomitas de Pollo Coreanas bañadas en salsa con Soya Pekín® son el antojo perfecto para botanear o compartir en la mesa.
Etiqueta al amigo que siempre pide “algo crunchy” en la comida.
Encuéntranos en tiendas de autoservicio y en Amazon. Link en bio
INGREDIENTES
- Aceite para freír
- 500 g de pechuga de pollo en cubos
- 150 g de tteokbokki (pastelitos de arroz)
- 1 cda de vino de arroz (o sake de cocina)
- 1 cm de jengibre fresco finamente picado
- ½ cdta de sal
- ⅛ cdta de pimienta negra molida
- 1 taza (120 g) de fécula de maíz o almidón de papa
Para la salsa:
- 5 cdas de kétchup
- 2 cdas de azúcar mascabado
- 2 cdas de miel
- 1 diente de ajo finamente picado
- 1 cda de Salsa Soya Pekín®
- 2 cdtas de aceite de ajonjolí
- Ajonjolí tostado (para decorar)
- Cebollín picado (para decorar)
PROCEDIMIENTO
- En un tazón grande, mezcla los cubos de pollo con el vino de arroz, jengibre, sal, pimienta y un chorrito de Salsa Soya Pekín. Marina al menos 30 minutos.
- En un tazón pequeño, combina kétchup, azúcar mascabado, miel, ajo, aceite de ajonjolí y Salsa Soya Pekín®. Mezcla bien y reserva.
- Calienta una sartén con 2–3 cm de aceite a fuego medio-alto. Reboza cada cubo de pollo en la fécula de maíz y fríelos en tandas para evitar saturar el sartén, volteando para dorar de manera uniforme (4–5 min). Escurre en rejilla.
Tip para extra crunch: deja reposar el pollo unos minutos y vuelve a freír hasta que quede bien dorado y crujiente. - En la misma sartén, añade un poco de aceite limpio y fríe los pastelitos de arroz hasta que estén dorados por fuera.
- Baja el fuego y vierte la salsa en la sartén. Cocina hasta que empiece a burbujear. Incorpora el pollo frito y mezcla para que quede bien cubierto.
- Sirve caliente en un tazón grande, decora con ajonjolí tostado y cebollín picado.